(OroyFinanzas.com) -En los últimos tiempos, el problema de la capitalización de los bancos está volviendo a la primera plana de la actualidad, en parte porque nunca dejó de irse. En esta ocasión, el protagonista es la entidad bancaria portuguesa Banco Espírito Santo, la cual se enfrenta ante un problema serio con uno de sus principales accionistas: el holding propiedad de la familia Espírito Santo.

Banco Espírito Santo es la primera entidad financiera de Portugal por activos gestionados y con presencia en varios países como es el caso de España. En la sesión del jueves, su negociación en la Bolsa de Lisboa quedó suspendida cuando registraba un desplome superior al 17%. Esta hecatombe bursátil viene de lejos ya que Espírito Santo ha perdido más de la mitad de su valor en Bolsa en apenas un mes. El 10 de junio pasado, sus títulos cotizaban a 1,11 euros y hoy lo hacen a 0,48 euros. Dado el desplome del banco causado por el holding de la familia propietaria, a primera hora de la mañana de ayer viernes, el regulador de la Bolsa lusa suspendió la cotización de Espirito Financial Group, matriz de Espírito Santo, cuando cedía un 8%.

Gráfico: Evolución de la cotización del banco Espírito Santo (julio de 2013-julio de 2014)

Espirito Santo Shares (july 2013_july 2014)

Fuente: Yahoo Finance

Según detalla el comunicado reemtido por el banco al regulador portugués (Comisión del Mercado de Valores Mobiliarios) “debido a las actuales dificultades materiales de su mayor accionista, Espírito Santo International (ESI) y la exposición de ESFG a esa compañía, ESFG ha decidido suspender sus acciones y bonos cotizados, incluyendo el bono emitido por su filial Espírito Santo Financière (ESFIL)”.

En este contexto, después del cierre de la sesión bursátil, las agencias de ráting Standard&Poor’s y Moody’s han degradado la nota de Espírito Santo colocando su deuda en “inversión altamente especulativa” o “bono basura”. Esta rebaja de ráting era esperada por los inversores como forma de ajustar las valoraciones al valor real de la compañía.

Sin duda, el banco tiene que sanear, en primer lugar, las cuentas de la sociedad que es su accionista mayoritaria. La existencia de un “agujero contable” cercano a los 3.000 millones de euros en operaciones con su filial de banca privada en Suiza, está provocando conflictos en el seno de la familia y accionistas principales del holding ESFG. En varios comunicados, la entidad ha subrayado que cumple con holgura con los requerimientos de capital de Basilea III con un colchón anticíclico (buffer) de 2.000 millones de euros, en parte conseguidos por la reciente ampliación de capital realizada.

En suma, dejando a un lado las particularidades de Espírito Santo, el foco de atención debe recaer en la capitalización de la banca europea ante los próximos “stress test”. Es claro y notorio que los bancos no están bien capitalizados y que esto es una de las causas de que no abran el grifo del crédito al sector privado. Durante los últimos años, los bancos han soportado los rigores de la crisis gracias a la intermediación en la compra de deuda pública. Sin embargo, ahora tendrán que enfrentarse ante estos problemas antes de que se pongan en marcha los nuevos mecanismos europeos, especialmente la recapitalización directa y procedimientos bail-in.

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Co-editor de OroyFinanzas.com, Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense y Máster en Econometría por la Universidad de Essex.