(OroyFinanzas.com) – A medida que nos acercamos al 2012, la inseguridad y el creciente pesimismo dominan el mercado del oro. Esto puede parecer extraño si tenemos en cuenta que el precio del oro ha subido un 14% desde el 1 de enero, y que no hay ninguna señal clara de que las fundamentales que llevan una década empujando el precio del oro al alza hayan cambiado.
¿Es porque los bancos centrales del mundo han vuelto a vender su oro? No, más bien están del lado de los compradores. Y en cuanto al manejo de sus divisas ¿será que de repente han “visto la luz” y han decidido luchar contra la inflación y ofrecer intereses reales a aquellos que ahorran en efectivo? No – al contrario, tal como ya comentamos en esta sección la semana pasada.
Y en cuanto a la confianza general en “el sistema”¿será que las medidas que los gobiernos han implementado desde la crisis del 2008 han restaurado la confianza en el sistema financiero y han persuadido a los pequeños inversores a volver apresuradamente hacia los mercados? No exactamente [1]. Una vez dicho esto, vemos que es esta confianza – o falta de confianza – la razón por la que cada vez más gente compra oro físico.
¿Cómo se ha desarrollado el oro en relación a otros tipos de activos a lo largo de este año? El S&P 500 – índice bursátil de referencia de EEUU – ha bajado algo más de un 3% desde comienzos de este año. El FTSE británico ha bajado más de un 10%, mientras que los índices de países emergentes han sufrido caídas incluso mayores: el Hang Seng Index de Hong Kong más de un 21% y el Nifty 50 de India un tajante 24%. Estas caídas son incluso peores si se comparan con la tasa de inflación de estos países (India tiene una inflación actual de 9,11% [2]).
Claro que los Treasuries con vencimiento a 10 años también han subido un 14% desde principios del año, en bonita simetría con la subida del oro. Sin embargo, teniendo en cuenta que hay quien predice que los swaps de dólares entre la Fed y el BCE podrían llegar a sumar 1 billón de dólares [3], y que el gobierno de EEUU está a punto de prestarle 100.000 millones de dólares al FMI – lo que, según argumenta Jim Rickards en King World News es señal de que el Tesoro de EEUU está vendiendo dólares en corto– es difícil imaginar que los Treasuries sigan subiendo igual en los próximos años.
En algún momento dado, el absurdo de lo que Jim Grant llama “riesgo libre de reembolso” – es decir, prestarle dinero al gobierno de los EEUU a cambio de intereses reales negativos – acabará cansando a los inversores. ¿Por qué la gente iba a prestarle alegremente dinero al Tío Sam si lo único que conseguirán a cambio son unos dólares tremendamente devaluados con unos intereses que están bien por debajo de la tasa de inflación de los EEUU?
Fuente: Análisis GoldMoney
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