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Video: Las cajas de ahorros, los bancos y los políticos en la crisis

(OroyFinanzas.com) – En el pasado Gold & Silver Meeting Madrid 2012, organizado por la Asociación Española de Metales Preciosos y OroyFinanzas.com, Rubén Manso Olivar presentaba en el video publicado aquí “Las cajas de ahorros, los bancos y los políticos en la crisis económica”.

Esperamos que lo disfruten tanto como los asistentes a la conferencia y agradecemos el apoyo de www.oro-express.es [2] y www.lingoro.com [3] por patrocinar este evento y los videos del mismo.

[youtube]http://youtu.be/Yk2XKUmiJzM[/youtube]

Video completo (1-4): Rubén Manso Olivar explica la crisis económica [4]

Video 1: ¿El origen de la crisis económica? – Rubén Manso Olivar [5]

Video 2: ¿Cómo funciona el sistema bancario español? – Rubén Manso Olivar [6]

Video 3:¿Por qué existen las burbujas financieras? – Rubén Manso Olivar [7]

Video 4: Las cajas de ahorros, los bancos y los políticos en la crisis [8]

Transcripción video:  “Las cajas de ahorros, los bancos y los políticos en la crisis económica” – Rubén Manso Olivar

Nuestra crisis, la española es como la del resto de occidente. Se genera en parte por un abandono del patrón oro para financiar los déficits públicos [9] que puedan dar bienes y servicios que no se pagan con impuestos y para no generar inflación, focalizamos la liquidez en determinadas decisiones del consumidor. En España además tenemos el problema de las cajas de ahorro. Los bancos no nos han dado grandes problemas, alguno como el Pastor que estaba más endeudado porque el valor de sus activos se ha deteriorado lo ha absorbido otro, y alguno otro que se rumorea que está en venta en el mercado. El único intervenido es filial de una caja de ahorros, el Banco de Valencia. El problema real son las cajas de ahorro.

No estoy en contra de la fórmula, no todo tiene que tener propietario o tiene que tener forma de sociedad anónima. Las cajas rurales son las mas pequeñas y no nos han dado ningún problema, el tamaño no es importante. El tamaño medio de una caja supera al tamaño medio de un banco, que las dos grandes entidades sean bancos no quiere decir que todos los bancos sean más grandes que las cajas, es lo contrario. Es un problema político por que en un momento dado se violan los derechos del fundador de la caja. En un principio las cajas de ahorro son fundaciones, una parte la iglesia, durante el siglo XVIII y otra de diputaciones provinciales y ayuntamientos durante el XIX.

El fundador –bajo un derecho recogido en la Constitución Española- pone un patrimonio, renuncia a él y dice para qué y cómo ha de gobernarse ese dinero. Modelos de negocio que existían desde 1702 como la fundada por el padre Piquer y que han desaparecido. En 1977 y después en 1982 se estableció que tenían que tener representantes del cuerpo social, la excusa para meter a los políticos. Así nos hemos cargado en 35 años las cajas de ahorro, algunas con 300 años. Cuando sus fundadores no se han inmiscuido, algunos porque estaban muertos, han funcionado perfectamente.

Además estamos redescubriendo a las cajas por otra vía porque su finalidad era favorecer el crédito de los desfavorecidos, ahora se están ideando los microcréditos o las prácticas financieras de inclusión social que ya eran el Monte de Piedad que después de la guerra civil permitía empeñar un colchón. Ahora nos damos cuenta que tenemos un problema porque hay un segmento de la población que no puede acceder al crédito. El crédito es bueno siempre que luego se pague con superávit futuro y ahora nos inventamos el microcrédito y para eso ya estaban las cajas primero se violan los derechos del fundador y luego se reconvierte la caja en un banco que funciona cuando detrás hay accionistas porque hacen falta para que funcione el objeto social. Cambia el objeto social de la caja y detrás no hay ningún accionista sino que dirigen unos señores que no responden ante nadie porque no hay accionistas para que el equipo directivo responda ante ellos.

Ante esta situación la respuesta de los gobiernos que padecemos ha ido en cuatro fases. La primera respuesta fue la negación, no hay crisis. Sobre todo bajo esa idea de que la economía es un estado de ánimo como dijo algún Presidente de gobierno o que la economía no es ciencia sino técnica. La economía es ciencia y no técnica, los economistas son científicos, ese es uno de los grandes errores. Vaya ciencia que no da una…. Aquí es importante para entender para entender que nieguen la crisis, entender que la economía no es una ciencia exacta que permite acudir a la ingeniería. Un físico me dice la velocidad de la moneda en caída en cualquier punto de trayecto con la formula de la ley de la gravedad. Esto es una ciencia exacta y su aplicación permiten la ingeniería. La economía no permite esto, tiene escasa capacidad predictiva porque observa el comportamiento de humanos que no es predictivo, es más o menos razonable pero no todos los humanos responden igual ni en la misma intensidad. Se parece a la medicina mucho más. Si me planto delante de mi médico y le digo que sigo una dieta desequilibrada, donde me tomo 10 tabletas de chocolate 2 kilos de azúcar y 6 botes de mermelada, el médico sabe exactamente cómo voy a acabar pero no sabe cuándo. Todos sabemos que la emisión de monedas genera inflación pero no sabemos cuánta y si focalizamos en burbujas sabemos que explotarán pero no sabemos cuándo ni con qué intensidad. Ese enfermo terminara diabético y ciego pero no sabemos si morirá antes o después de quedarse ciego. Alguno se salvará de la ceguera por la muerte. Así funciona la economía. Es una ciencia con una capacidad predictiva limitada, sin embargo los políticos han crecido que tienen capacidad predictiva, siguen vendiendo que la solución es técnica y además se han dado la responsabilidad, que ahora se arrepienten, de que son capaces de solucionar nuestros problemas. Ésta es la gran crítica a la planificación central. El estado no puede arrogarse unas capacidades que no tiene.

Es como cuando los bancos centrales calculan la cantidad de dinero que necesita la economía, hacerla crecer un porcentaje, pues para eso ya estaba el oro que crece al porcentaje de extracción y no se salta las reglas. Necesitamos reglas porque como decía un ministro a Napoleón III, solo podemos apoyarnos en aquello que ofrece resistencia, lo que no ofrece resistencia no sirve para nada.

No fallan porque sean malas personas sino porque son unos negados, por soberbia. La segunda respuesta fueron los reales decretos del anterior gobierno que en vez de pedir a las entidades que valoraran adecuadamente sus activos para ver la diferencia entre sus activos y sus pasivos, les exigieron más recursos propios. No nos interesa eso, sino saber si entre su activo y su pasivo hay o no una diferencia positiva. Se le hace un daño tremendo a la banca española porque se le exige más recursos propios que a la extranjera que sale beneficiada en términos de competencia. Ha pasado del 2 al 9%. Pero la cuestión es hacerle valorar adecuadamente esos activos. Se favorece una normativa contable que desincentiva a las entidades a vender. Si vendían les habría surgido una pérdida porque el valor de sus balances era un valor superior al de mercado, pero además y algo más importante, porque no se sabía el valor real porque en un mercado en el que no hay transacciones no se sabe lo que valen las cosas.

Yo se lo que vale un piso cuando hay transacciones, pero si no las hay no sabemos lo que valen. El mejor modo de defender lo que valían y lo que figuraba en los activo de los bancos, en sus libros contables, era no sacarlos a la venta porque si los sacaban al a venta habría testigos, y los testigos permiten valorar y si hubiéramos valorado, hubiéramos descubierto el agujero hace mucho tiempo.

Llega De Guindos que es liberal pero tímido y saca dos reales decretos que ponen en exigencia una correcta valoración de activos. Los va a avalorar muy bajo y así el precio que obtengas en el mercado es mejor, por lo tanto lo venderás y si las cosas valen más de lo que yo he dicho, el precio de mercado será válido. Pero claro, esto del liberalismo y la libertad de mercado no va en serio, solo existe para un segmento de la población. Somos liberales de cintura para abajo pero no de cintura para arriba y entonces creamos el banco malo que se carga los dos primeros reales decretos del señor de Guindos.

El banco malo es un instrumento de sostenimientos de los precios de los inmuebles, si se hubieran dejado los dos decretos los bancos habrían empezado a vender, o a seguir bajando hasta que recibieran ofertas que superaran los valores contables porque ahí no les interesa mantener activos. Se crea el banco malo que es un sostenedor de precios y tardo quince años en vender los activos. La solución que se aplica a los demás es que los precios caen, cuando uno está sobreendeudado tiene que vender activos en el momento que necesita dinero y al precio que le da el mercado, pero no vamos a permitir que le pase al eso al cómplice del estado. El banco malo dará dinero, bueno beneficio contable sí que va a dar porque si compra hoy a 100 y vende dentro de 15 años a 115, da beneficio contable.

Pero ¿es razonable ganar 15 en quince años? Una cosa es el beneficio contable y otra el resultado económico, no hay un inversor que asuma esto. Un inversor, calculo que exigirá por una operación así el 16% anual, entonces debería comprar por 25. Claro que el banco malo gana, gana 15 pero un inversor privado ganaría 90. Esa diferencia es una subvención encubierta al sector financiero.

Mis respuestas a la crisis pasarían por una vuelta al patrón oro. Un límite a la cantidad de dinero. No podemos dejar en manos de un grupo de tíos muy listos, aunque sean Doctores en Economía como son los miembros del consejo del BCE, decidir la cantidad de dinero que necesitamos. La cantidad de dinero está dada, depende de la capacidad del hombre de extraer el oro de las minas. Además tenemos que definir los límites a los ingresos públicos. No soy contrario a los déficits, comprendo el déficit, es muy humano. Ahora se empieza a hablar de límites constitucionales al déficit público. Yo no soy partidario de limitar el déficit, es una una trampa porque se puede cumplir siempre. Una limitación de déficit se cumple aumentando ingresos, subiendo impuestos. De hecho es lo que está haciendo este gobierno, presume de que cumple el déficit en relación a anteriores gobiernos pero lo hace subiendo impuestos.

Las economías familiares no funcionan así, gastan en función de lo que tienen, no van exigiendo ingresos para cubrir los gastos. Me entran 2500 euros pues tendré que organizarme mi vida a ese presupuesto. No gasto todo lo que quiero y luego incurro en déficit para incrementar impuestos. Hay que limitar los ingresos, qué porcentaje de la producción de la nación puede exigir el estado. Esto tiene una gran ventaja, los ingresos públicos tienen ahora unos dientes de sierra tremendos pero el PIB realmente es más estable. Llévese un porcentaje de lo que produce la nación, no voy a entrar en un reparto.

Y a partir de ahí sabe que eso es lo que tiene para gastar y para pagar la deuda. Esto impide hacer promesas exageradas, se pueden hacer grandes promesas de gasto cuando no se tiene limitación al ingreso. Os puede prometer lo que queráis porque luego os frio a impuestos para cumplir otra promesa, el déficit cero. Si cuenta con un límite de ingresos es más fácil ver si esas promesas son exageradas, teniendo en cuenta además el pago de la deuda que en los primeros nueve meses del año nos ha costa 21 mil millones de euros, cuando todos los funcionarios nos han costado un 5% menos, 20 mil millones.

Así mismo hay que redefinir el estado de bienestar. El individuo es culpable de los políticos que ha elegido. Es razonable, como dice la Constitución Española determinados bienes y servicios estén asegurados, lo que no quiere decir que el estado sea quien los proporcione, salvo tres: Justicia criminal, seguridad interior y exterior. Todo lo demás, sanidad, educación… el estado puede ser el asegurador, no se puede permitir que se pierda un talento o una vida por falta de medios pero no ha de ser el estado quien lo provea sino quien lo asegure. El estado es el empresario más grande y es mal empresario, no es su función.

Hay que definir que hay otros bienes y servicios que hemos de proveerlos nosotros y que además se convierten en fuente de adoctrinamiento cuando caen en manos públicas. El ocio y la cultura por ejemplo. El sector público nos ha convertido en menores de edad. Las decisiones de nuestra vida de consumo no es comprar un coche sino asegurarnos la vejez, dar educación a los hijos, gozar de un sistema de protección bajo el ahorro que nos asegure la sanidad. Esto se nos ha arrebatado. Nos hemos convertido en menores de edad porque todo el producto de nuestro esfuerzo va a al estado que nos deja unas cuantas monedas. Hemos de responsabilizarnos de nuestras vidas y de nuestras finanzas, sin embargo admitimos que el estado ha de solucionarnos la vida. Yo no quiero que el estado me solucione la vida, está claro que hay que plantearse esta redefinición del estado del bienestar.

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