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Medio siglo en las materias primas y el fin de los súper-ciclos

(OroyFinanzas.com) – El economista de la Universidad Simon Fraser, David Jacks, ha publicado un estudio sobre el comportamiento de las materias primas [1] en una serie temporal ajustada por la inflación [2] que comprende desde principios del siglo XX (1900) hasta la actualidad. En términos generales, las materias primas han doblado su precio desde 1950 y lo han triplicado desde 1900.

Malthus vuelve a equivocarse
Si desglosamos las diferentes materias primas, las que más se han revalorizado son el petróleo, los minerales y el gas natural; aquellas que nacen del subsuelo. En este caso, el incremento en el precio ha superado el 300% desde 1950. En segundo lugar, los metales preciosos, el hierro y el cobre también han incrementado significativamente sus precios en términos reales [3]. Sin embargo, las materias primas alimentarias como el maíz, el arroz o el trigo han sufrido un retroceso. Sus precios, ajustados por inflación, están por debajo del nivel de 1950.

Los datos de los precios de las materias primas alimentarias son extraordinariamente interesantes. La evidencia empírica muestra que, a pesar de que la población mundial se ha multiplicado por 2,8 en el último medio siglo, la presión que ejerce la población sobre los alimentos y subsistencias es cada vez menor. En este sentido, la producción mundial de arroz, trigo, cebada o maíz se ha multiplicado por 3,6 en los últimos cincuenta años. Gracias a esta evidencia tan aplastante, la humanidad ha enterrado, de nuevo, a la Teoría Malthusiana de la Población: un muerto que vuelve con frecuencia a la vida para luego después volver a ser enterrado.

Gráfico: Revalorización real de las materias primas respecto a 1950
Revalorización real de las materias primas respecto a 1950

El fin del ciclo en las materias primas

Según el profesor Jacks, el fin de ciclo ha llegado. A largo plazo, las materias primas se mueven en súper-ciclos o ciclos de muy largo período, en los que la amplitud –oscilaciones en los precios– se sitúa en el entorno del 20%. Se estima que el período no sobrepasa los cuarenta años, más o menos dos generaciones. Por tanto, si el período se inició en los años setenta, el fin del ciclo está al caer.
Esta teoría puede verse modificada si contemplamos la velocidad en la revolución tecnológica de los países del sudeste asiático y en otras economías emergentes. La necesidad creciente de materias primas energéticas, dada la rigidez de la oferta, puede hacer que los precios no sólo no caigan sino que aumenten de forma considerable. La oferta de estas commodities posee una notable rigidez, puesto que los pozos de petróleo no se abren de un día para otro y depende fuertemente de la estabilidad en los países productores –ausencia de guerras, conflictos diplomáticos, embargos de comercio o expropiaciones como en Argentina- y sus decisiones sobre precios (el cártel de la OPEP).

El fin de ciclo en los metales preciosos, los metales y el gas natural
Los metales preciosos también pueden encontrarse en el fin de su súper-ciclo. El crecimiento de la demanda de oro desde 1994 ha marcado la trayectoria alcista del ciclo. En este momento, el ciclo se encontraría en fase bajista y con importantes oscilaciones en el precio a corto plazo. Este mismo comportamiento se aprecia en metales como el acero, el níquel o el plomo.

Según Mr. Jacks, los picos en el súper-ciclo se alcanzan cada veinte años. Tras alcanzar el pico, comienza una fase bajista en la que se purgan las malas decisiones de inversión y los agentes aprenden a ser más eficientes. En este sentido, el precio desciende hasta que retorna a su tendencia original y acorde con sus fundamentales. A juicio del profesor Jacks, el gas natural ha alcanzado su pico gracias a la aparición del gas pizarra y tras un crecimiento en los precios del 34% desde 2005.

En suma, el trabajo del profesor Jacks muestra cómo las materias primas viven episodios de expansión y recesión sin que signifique que el mundo se acaba, los recursos naturales se agotan o la presión de la población es demasiado grande sobre los alimentos. Desde 1950, ha habido 140 épocas de expansión y 135 de recesión, siendo la diferencia correspondiente a booms en el cobre, el maíz o el oro. Por ello, no es de extrañar que las materias primas ajusten su comportamiento en el momento actual.

Fuente: Reportaje de The Economist [4]

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