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La Fed recorta otros 10.000 millones su QE el día de la despedida de Bernanke

(OroyFinanzas.com) – La Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) ha recortado en 10.000 millones de dólares su programa de compra de activos financieros en el mercado secundario, más conocido como “quantitative easing” o por sus siglas QE [2]. Este recorte se reparte a partes iguales entre el programa de compra de bonos del Tesoro a largo plazo, el cual queda fijado en este momento en 35.000 millones al mes y, por otra parte, el programa de compra de cédulas hipotecarias ABS [3] cuyo monto final es de 30.000 millones de dólares mensuales. Es la última decisión que toma el actual presidente, Ben Bernanke antes de pasar el testigo a su sucesora Janet Yellen.

El contexto del “tapering”

La medida surtirá efecto el primer día de febrero en medio de una crisis notable en los mercados emergentes. En el día de ayer, el Banco Central de Turquía sorprendió a los mercados subiendo los tipos de interés más de lo previsto situando el tipo oficial en el 12% [4]. Sin embargo, este movimiento no ha sido suficiente para estabilizar la lira, la cual se está depreciando en este momento un 1% frente al dólar.

Esta misma mañana ha sido el Banco Central de Sudáfrica [5] el que ha recogido el testigo de Turquía y ha subido el tipo de intervención en pactos de recompra al 5,5%, medio punto más que el anterior tipo oficial. En este sentido, la autoridad monetaria perseguía el mismo objetivo que Turquía: detener la fuga de capitales y la depreciación exponencial de la divisa nacional. En el día de hoy, el rand sudafricano no parece haber seguido la senda prevista ya que en su cruce con el dólar ha perdido terreno en un 1,9%.

Dados los problemas económicos en China y en pleno proceso reformador, más la inestabilidad de los mercados de Brasil, Turquía, Rusia o Argentina; la decisión de la Fed se orienta en sentido contrario a lo que diversas fuentes de mercado pedían: no hacer “tapering” en esta reunión, mantener los estímulos y ver qué ocurre en la próxima reunión.

¿Ha merecido la pena la utilización de la máquina de hacer dinero?

Sin embargo, la Fed ha preferido seguir ahondando en la retirada de las expansiones monetarias mensuales. Lo hace, por primera vez, con la unanimidad del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) [6] y con el respaldo de los principales bancos. La Fed sabe que el mercado tiene descontado el “tapering” y, en este sentido, las reducciones en los estímulos no provocan reacciones fuertes en los precios de las acciones, los bonos o las divisas.

Tras más de seis años deteriorando el valor del dinero, el “tapering” se presenta como una oportunidad extraordinaria para controlar los riesgos, el crecimiento de la deuda global y ayuda a aflorar el verdadero valor de los productos financieros que se comercian y que ahora se encuentran inflados de forma artificial en muchos casos.

La decisión de la Fed depende fuertemente de cuánto importa el futuro en relación al presente. La solución más sencilla, en este momento, sería no hacer “tapering” y seguir emitiendo dinero de forma masiva en una cuantía de 75.000 millones de dólares. Sin embargo, una medida de esta naturaleza no haría más que agravar la situación ya que las valoraciones de los activos seguirían infladas, los precios sufrirían presiones al alza, el valor del dólar seguiría decreciendo a ritmos exponenciales y el Estado seguiría gastando mucho más de lo que ingresa monetizando el déficit público.

Aunque todavía existen 65.000 millones de dólares que se emiten cada mes, el mensaje es claro: la política monetaria no crea empleo a medio plazo, no crea confianza y crea una atmósfera artificial en las relaciones económicas. Crea deuda, puesto que distorsiona la percepción del riesgo que tiene un inversor y retrasa los proyectos de inversión que necesitan de valoraciones reales y no artificiales.

En los gráficos que se muestran a continuación puede verse cómo después de seis años, el rendimiento de la deuda pública a diez años ha vuelto a los niveles pre-crisis. La situación macroeconómica es sensiblemente mejor en términos agregados aunque todos los meses se muestran datos contradictorios: conforme el paro disminuye, la tasa de empleo se sitúa en niveles de 1980, la destrucción de la clase media avanza vertiginosamente (más de cincuenta millones viven con cupones de comida y de la beneficencia) y los resultados empresariales  son, en general, peores de los esperados.

Gráfico 1: Evolución del rendimiento del bono del Tesoro a diez años (2008-2013)

10y US Treasury Bond (2008-2013)

Fuente: Reserva Federal de los Estados Unidos

Gráfico 2: Tasa de empleo en Estados Unidos (1975-2013)

Employment Rate US (1975-2013)

Fuente: Banco de la Reserva Federal de San Luis

Decisión descontada: la reacción de los mercados

A esta hora, los mercados reaccionan planos al segundo movimiento de “tapering”: el Dow Jones Promedio Industrial cae un 1,06% en la misma tónica de los días anteriores de cotización. Por su parte, el tecnológico Nasdaq se deja un 1% y el S&P 500, un 0,86%. Débilmente también reacciona la onza de oro, la cual cotiza en 1.264 dólares y la onza de plata en 19,72 dólares. A esta hora también se cruza el dólar con el euro a 1,37 unidades (-0,22%) y a 102,2 unidades por yen (-0,73%).

Fuente: Nota de prensa de la Reserva Federal de Estados Unidos

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