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Medici: Banqueros en el siglo XV en Florencia – Libro “Medici Money” de Tim Parks

(OroyFinanzas.com) – Los banqueros de la familia Medici dominaron la vida pública de Florencia y en gran parte de Italia durante sus casi cien años de existencia desde 1397 a 1494. Aunque los miembros de su familia siguieron siendo miembros destacados de la vida política y el hijo de Lorenzo “El Magnífico”, Giovanni, incluso llego a ser papa. El libro de Tim Parks titulado “Medici Money” nos da una visión de los cinco Medici que constituyeron la dinastía bancaria y muestra que poco ha cambiado el mundo en los últimos 600 años. Vamos a destacar algunos ejemplos en este artículo, pero dejamos a los lectores de OroyFinanzas.com llegar a sus propias conclusiones y paralelismos sobre estos ejemplos para nuestra propia realidad.

El nacimiento de la banca Medici

La banca Medici fue fundada en 1397 por Giovanni di Bicci de’ Medici, el cual fue seguido por Cosimo di Giovanni, Piero di Cosimo, Lorenzo di Piero y finalmente Piero di Lorenzo con el cual acabaría de un plumazo la banca Medici en 1494 y su exilio de Florencia. Los miembros más conocidos de la familia de banqueros Medici son Cosimo que vivió una larga vida y su nieto Lorenzo “El Magnífico” que impulso el declive de la fortuna familiar que ya había iniciado su abuelo Cosimo. La parte más interesante de los casi cien años de historia son los años de gestión de Giovanni, el fundador, y su hijo Cosimo.

Las innovaciones en técnicas bancarias con la que crearon un oligopolio financiero los italianos en Europa como la regla contable de la Partida Doble, la letra de cambio o el depósito bancario no fueron creados por los Medici. Su mayor contribución para gestionar su imperio bancario fue una estructura descentralizada de holding con el que controlaban el riesgo de cada una de sus filiales al permitir que cada una de ellas fuera autónoma y que la central en Florencia no tuviera que responder a las pérdidas que pudieran generar alguna de sus muchas filiales que habían abierto y cerrado en toda Europa en ciudades como Roma, Brujas, Milán, Venecia, Ginebra, Nápoles, Lyon y otras ciudades. Aunque la más rentable de sus filiales casi siempre fue Roma por los negocios que organizaba con el estado papal en la recolecta de impuestos en toda Europa y la concesión de crédito. La capacidad de tener una red integrada liderada por la familia Medici le permitía tener un acceso privilegiado a la información y negocios que recuerdan a la creación de la banca Rothschild por Mayer Amschel Rothschild en el siglo XIX con sus cinco hijos llevando filiales independientes en las ciudades de Frankfurt, Viena, Nápoles, Paris y Londres entrelazados por participaciones cruzadas e información privilegiada por el efecto de red de estas filiales.

Florencia y los muchos estados de lo que compone en parte hoy la Italia moderna eran profundamente creyentes y el poder de la iglesia desde el estado papal llegaba a todos los aspectos de la vida. Una de las cuestiones fundamentales para los banqueros de la época era como satisfacer sus ambiciones financieras y cumplir con las directrices de la iglesia. La cuestión fundamental para un banquero era cuando una transacción era usura y cuando no.

Usura y los depósitos a discreción en la época de los Medici

Por fortuna para los banqueros la iglesia necesitaba y estimulaba los bancos internacionales italianos porque estos les ayudaban a recolectar las contribuciones de sus fieles en toda Europa.

Cuando la iglesia pedía un crédito a un banco italiano el banco no podía pedir un tipo de interés porque la usura era un pecado. De la misma forma cuando un obispo o un cardenal querían invertir su dinero esperaba un retorno de su dinero, pero no podíanrecibir un interés y por eso se crearía lo que se denominó depósito a discreción (discretionary deposit).

Los beneficiarios de los depósitos a discreción eran secretos y el tipo de interés sobre el deposito se pagaba a discreción del banquero y por tanto se consideraba un regalo, aunque se sobreentendía un retorno anual del 8 al 12%. También se consideraba un regalo porque un banco podía quebrar y en ese caso el clérigo perdería su depósito y por tanto se consideraba que no había un retorno garantizado. No todos los clérigos, en aquella época compartían este punto de vista, pero aun así parece que fue una práctica habitual.

Una de las razones de la popularidad de estos depósitos a discreción era que por ejemplo el salario de un cardenal se consideraba propiedad de la iglesia y no se podía transferir al sector privado. Un nuevo papa podía confiscar los bienes de aquellos clérigos que se hubieran hecho ricos durante el mandato de su antecesor y las tierras o inmuebles eran más susceptibles de ser confiscados que los depósitos a discreción. El dinero tenía la ventaja que se podía depositar de forma secreta y transferir fácilmente de ciudad si existía la necesidad.

Los nuevos papas no solían venir ni de las mismas familias ni las mismas ciudades y eso creaba un incentivo en los años cambiantes del siglo quince para mantener activos líquidos como los depósitos a discreción para muchos clérigos porque cada papa nuevo llegaba con su propio círculo de confianza y agenda política.

Tipos de banqueros de Florencia

Los banqueros en Florencia se organizaban en tres capas jerarquías:

Prestamistas: Estos podían ser cristianos o judíos y eran considerados usureros y no podían formar parte de la asociación de cambistas (Exchange Guild). Por este pecado la ciudad estado de Florencia cobraba una multa anual de 2000 florines de oro al conjunto de los prestamistas. El pago de esta multa anual protegía a este colectivo de otras multas o castigos. A partir de 1437 le fue prohibido este negocio a los cristianos.

Cambistas (Banche a minuto en italiano): eran miembros de las asociaciones de cambistas y eran pequeños bancos locales con tres funciones: la venta de joyería, aceptar pagos por plazos, la gestión de depósitos a discreción y el cambio de piccioli, los cuales explicaremos en un momento, de plata a florines de oro y viceversa.

Banca internacional (Banca grosa en italiano): eran lo que podríamos entender como bancos de inversión hoy en día y de los cuales formaba parte la Banca Medici.

El piccioli de plata y el florín de oro en Florencia

El piccioli de plata era la moneda de los pobres. No había un tipo de cambio fijo entre el piccioli de plata y los florines de oro que se consideraban dos monedas diferentes y por tanto con tipos de cambio que fluctuaban. El florín de oro se utilizaba para grandes transacciones, el comercio internacional y productos de lujo.

El problema del piccioli de plata era que su valor era cada vez menor con el paso del tiempo. En 1252 cuando se acuño por primera vez el florín de oro equivalía a 20 piccioli. En 1500 un florín de oro se cambiaba por 140 piccioli de plata. ¿Cómo puede ser esto?

Esto pasaba en parte porque los comerciantes (Arte di Calimala), los fabricantes de textiles (Arte di Por San Maria) generaban sus ingresos en florines de oro, pero pagaban los salarios en piccioli de plata. Cuando sus beneficios se veían mermados incentivaban a la ceca que estaba controlada por el gobierno, el cual estaba controlada por ellos mismos de reducir el contenido de plata en los picciolo. Así necesitaban menos florines de oro para pagar los salarios en picciolos de plata a sus empobrecidos empleados.

¿Cuánto valía un florín de oro? Una esclava o una mula podían valer 50 florines. El salario anual de una criada equivalía aproximadamente a 10 florines de oro en picciolos.

Los Medici tenia también fábricas, pero lo que les ayudo a crear su fortuna era la especulación en el tipo de cambio de las monedas. Eran expertos en divisas y sabían que cecas reducían o aumentaban el contenido de oro, que monedas estaban basadas en plata y cuales en oro y que gobiernos intervenían en el mercado haciendo con ese conocimiento su fortuna.

No es ninguna sorpresa que los que pagaban las frecuentes guerras entre los estados italianos eran los plebeyos con sus impuestos lo cual además permitía mantener un orden natural de las cosas al no poder ahorrar. Cuando el gobierno florentino ya no podía extraer más dinero al pueblo empezó a pedir crédito a los ricos por los que pagaba un alto tipo de interés que de nuevo recaía sobre los poseedores de picciolos.

Los Medici sabían que esa situación era insostenible a largo plazo y la respuesta de Lorenzo “El Magnífico” a ese dilema era: “Es duro para los ricos vivir en Florencia a no ser que ellos sean el estado”.

Fuente: Libro “Medici Money” de Tim Parks

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