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EE.UU. “lista” para aplicar aranceles de importación a todos los productos chinos

(OroyFinanzas.com) – La guerra comercial y arancelaria entre Estados Unidos y China podría llegar seguir escalando hasta estallar en un conflicto total.

Hasta el momento, cada país ha emitido aranceles de hasta $ 34 mil millones a las importaciones del otro. A los primeros movimientos estadounidenses, los chinos replicaron con las mismas represalias.

Pero las posibilidades de escalar el conflicto comercial están sobre la mesa. El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha indicado que está dispuesto a imponer aranceles sobre cada bien chino importado a EE. UU.

En una entrevista concedido a a la cadena estadounidense CNBC [1], Trump ha manifestado que que no descarta llegar hasta el extremo con aranceles aplicados los productos importados de China,“estoy listo para ir a 500”. Trump hacía así referencia a un número que dibuja la cuantía de las importaciones chinas registradas en 2017. Aunque en realidad y para ser del todo exactos, la cantidad real es $ 505.500 millones, una cantidad notablemente superior a las importaciones que realiza China de productos estadounidenses. En el mismo periodo de tiempo, EE.UU exportó a China por valor des $ 129.900 millones. Así que de materializarse la amenaza estadounidense de “ir a 500”, los chinos no podrían igualar las represalias y de hacerlo deberían buscar otras alternativas [2].

Sin embargo, los comentarios de Trump también pueden interpretarse como una maniobra negociadora para, sin tener que llegar a ese extremo, pueda obtener por el camino concesiones arancelarias chinas y abordar las acusaciones de “robar la tecnología estadounidense” de forma conveniente para sus intereses. Trump ha señalado que durante mucho tiempo, “hemos sido estafados por China” y que las decisiones de su administración sólo van dirigidas a tratar de “hacer lo correcto para nuestro país”. Según Trump, las políticas arancelarias contra China no son gestos de mala voluntad, sólo consecuencia de la “injusta” situación que permiten las autoridades chinas, lideradas por su presidente, XI, al que personalmente valora, “realmente me gusta mucho”. Trump no pretende que sus palabras se interpreten como una amenaza, “no quiero que tengan miedo”, e insiste en su pretensión de llegar a una relación justa entre ambos gigantes económicos.

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