El falso mito del excedente mundial de plata
La fórmula que utiliza la consultoría de metales preciosos GFMS para obtener los datos del excedente, coloca curiosamente a la demanda de plata de inversión del lado de la oferta.
La fórmula que utiliza la consultoría de metales preciosos GFMS para obtener los datos del excedente, coloca curiosamente a la demanda de plata de inversión del lado de la oferta.
No hay peor falacia que la de pensar que se puede tener una larga borrachera de deuda y crédito excesivos como la vivida, sin pagar las consecuencias. Dicho de otro modo, la confirmación de una recesión europea en 2012, sellará el inicio de una profunda y larga depresión.
En un mundo infestado de derivados, apalancamiento y poderosos intereses que pueden manipular mercados y medios de comunicación, se llega a veces al extremo de tener precios ridículamente bajos en el papel, mientras que resulta imposible conseguir oro y plata físicos.
Las pronunciadas caídas de esta semana en los metales preciosos, de ninguna manera simbolizan que su mercado alcista haya llegado a su fin, pero debe tenerse claro que este periodo bajista podría no haber encontrado aún suelo y podría prolongarse durante varios meses más.
Ha quedado demostrado que existe una correlación entre la inyección de liquidez (creación de dinero) y el alza de precios de los activos. El oro subió a máximos de dos semanas con el anuncio conjunto de los bancos centrales de que van a proveer de liquidez al sistema.
Italia es el último dique por romperse antes de que la crisis adquiera proporciones insospechadas. Francia lo sabe de sobra, por lo que tiembla al pensar en los más de 416 mil millones de euros entre deuda pública y privada, que sus bancos le han prestado.
Ayer los precios del oro y la plata sufrieron un fuerte retroceso que, los más astutos, deberían aprovechar para acumular. Correcciones como estas no durarán mucho.
La falta de transparencia por parte de la mayoría de las autoridades monetarias al tratar cualquier información relacionada con sus reservas de oro, desata toda clase de sospechas.
Si a escala macroeconómica las señales apuntan a que todo se va a resolver de la peor manera, a nivel individual nos toca tomar las previsiones correspondientes. El oro y la plata serán de los pocos activos refugios que quedarán en pie.
Eric King en su blog de Kingworldnews.com, reportó hace unos días el testimonio de un trader londinense que relató la “insaciable” demanda asiática de oro físico que, según dijo, “están comprando como locos”. Sobra decir que una vez en aquel continente, no tendrá boleto de regreso.
De dos solicitudes de información enviadas al Banco Central de México se deduce que el oro de las Reservas Internacionales mexicanas, no esté en el país. Si el Banco Central de Mëxico ni siquiera sabe cuántos lingotes compró, es posible que tampoco tenga la certeza de dónde se encuentra el oro.
El razonamiento era que más dinero disponible estimularía el gasto privado, columna vertebral del sistema. El problema es que esa vieja fórmula que antes funcionó en apariencia, llegó al límite por estar basada en algo que por definición no puede crecer al infinito: la deuda.
