(OroyFinanzas.com) – Bien lo dijo Píndaro, el insigne poeta griego: El Oro es hijo de Zeus, no lo devora la polilla ni lo come la herrumbre. Sus magníficas cualidades son las que lo hacen digno de utilización en el campo de la industria y de la ciencia.

Timothy Green en su libro “El nuevo mundo del Oro”, cita la siguiente comparación: “¿En qué se parece un frasco de loción Shulton para después del afeitado, con el motor de un jet, con una posada de Bloomfield Hills en Michigan, con la nave espacial Géminis y con un edificio de una compañía de seguros de Sydney, en Australia?

La solución a este rompecabezas no es, en realidad, tan complicada como parece a simple vista, porque exige simplemente una respuesta que diga: todas estas cosas tienen en común el oro.

El frasco de loción para después del afeitado se ha rociado con oro líquido, a fin de completar su diseño; los tubos de escape del motor del jet tienen un revestimiento de Oro destinado a reflejar el calor y a actuar de cortafuegos; el parador que ostenta el nombre de Fox and Hounds Inn tiene un tejado de losas recubiertas de una película de Oro que reflejan el calor durante el verano; en la nave espacial Géminis  se utilizó nylon recubierto de Oro como cubierta protectora para los sistemas de propulsión, radio y dirección; el edificio construido en Sydney por la Australian Mutual Provident Society posee paredes de vidrio con oro inyectado, a fin de recuperar luz y calor, con el consiguiente ahorro en la cuenta de aire acondicionado.

Las nuevas aplicaciones del oro, tanto en el campo de la ciencia como en el de la industria, van multiplicándose cada año, estimuladas por sus propiedades exclusivas de resistencia a la corrosión, su excelencia como conductor de la electricidad, sus condiciones para todo tipo de reflexión y su increíble maleabilidad, puesto que puede ser aplanado y batido hasta reducirlo a cinco millonésimas de pulgada de grosor.  Su indestructibilidad le confiere una gran superioridad sobre todos los demás metales en una gran variedad de aplicaciones.”

Su función como conductor eléctrico ha permitido que sea utilizado en los cables de unión de repetidores que se encuentran a diez mil pies de profundidad en el océano y en los satélites en órbita en el espacio. La seguridad que proporciona el oro en este tipo de uniones es fundamental, ya que son sistemas en los cuales no se pueden permitir fallos, debido a lo engorroso de su reparación.

Si se utilizara por ejemplo la plata en las pantallas protectoras contra el calor y las radiaciones térmicas en las naves espaciales, o en el cordón que une al astronauta con ésta, simplemente la plata se llenaría de manchas mucho antes de que la nave se pusiera en órbita, con lo cual su uso sería completamente ineficaz.  Lo que no sucede con el oro, que no se oxida nunca, de ahí la persistencia de su brillo.

El oro ha estado presente hasta en la medicina, donde se ha empleado para tratar la artritis reumática, suministrándose de forma intramuscular, como sal soluble, con dosis que iban aumentándose semanalmente en cada paciente, llegando a los veinticinco miligramos semanales.  Ha servido  como prueba para tratar el cáncer a modo de inyecciones de una suspensión coloidal de oro radiactivo.

Los alquimistas también le otorgaron propiedades curativas, llegando incluso a pensar que era un remedio para la inmortalidad.  Se dice que algunos médicos en la India, recetaban píldoras de oro para tratar enfermedades de la piel, esterilidad e impotencia.

Y así podríamos enumerar las infinitas utilidades de este metal precioso, que por la seguridad que brinda ha sido elegido para formar parte de importantes proyectos a lo largo de la historia, y probablemente seguirá siendo así en el futuro.

Fuente: El libro « El Nuevo Mundo del Oro » de Timothy Green

Lizette Paternina

Fuente: Lingoro

© OroyFinanzas.com

Más sobre

Marion Mueller is the co-editor of OroyFinanzas.com since 2004.