(OroyFinanzas.com) – Como siempre el conocimiento es la clave para saber si se compra algo de valor o no, pero es igual de importante comprar a comerciantes de buena reputación, con experiencia y que tengan una tradición de servicio a sus clientes.

Para informarse sobre la reputación de un comerciante primero hay que saber qué se quiere comprar, entender la oferta (tipo de monedas y lingotes disponibles y precios), hablar con otros compradores que hayan tenido buenas o malas experiencias comprando oro y hablar directamente con todos los comerciantes de metales preciosos posibles y entender su filosofía de trabajo y producto.

El oro tiene un color único y es uno de los metales más densos. Normalmente una moneda de oro falsificada es o de mayor tamaño o más pesada o ambas cosas.

Un antiguo método para comprobar una moneda de oro era morderla, porque el oro es un metal blando y si se mezcla con un metal básico es más dura y eso se comprobaba mordiendo la moneda suavemente. Sin embargo, este rústico método no es una garantía. Otro clásico era tirar la moneda encima de una mesa y escuchar el sonido emitido, ya que una moneda de oro tiene su propia tonalidad.

Para el inversor particular, lo más importante es conocer sus necesidades de inversión para comprar e invertir en las monedas o lingotes de oro que mejor cumplan sus requisitos. Las características básicas que son importantes conocer son: la tirada, el año de emisión, las dimensiones, el diseño de la moneda o lingote, el contenido en oro fino o pureza y el tipo de aleación (según si es con cobre o con plata, el color de la moneda será diferente).

Idealmente con todos los datos anteriores y una moneda auténtica se puede fácilmente detectar una moneda falsa. En general las monedas de oro son difíciles de falsificar y conociendo las características técnicas de una moneda suele ser suficiente.

Algunas personas utilizan imanes para comprobar un objeto de oro, si la moneda o el lingote de oro se queda pegado enseguida al imán lo más seguro es que no se trate de oro, si solo hay una pequeña atracción magnética puede ser oro.

En el mundo de la numismática existen todo tipo de monedas de oro falsas que son realmente de oro, pero no son monedas numismáticas. Para el comprador de monedas de oro de inversión eso no es relevante siempre que pague una prima normal sobre el precio spot del oro.

Para comprobar el peso se recomienda utilizar una báscula electrónica de calidad que dé el peso con decimales (p.ej: http://www.pce-iberica.es/instrumentos-de-medida/basculas-vision-general.htm), y para medir las dimensiones, un medidor electrónico que indique las decimales. Es muy difícil falsificar de una forma económica una moneda o lingote de oro (de unidades pequeñas hasta 250 gramos) sin que un test de peso y dimensiones revele enseguida que se trata de una falsificación. La razón es que el oro es uno de los metales más densos (Densidad = Masa/Volumen). La densidad de oro de 24 quilates (99.9% de pureza) es de 19.3 gramos/cm3.

Bascula monedas de oro calibrador de monedas de oro

Báscula de monedas y lingotes de oro         Calibrador para monedas y lingotes de oro

El concepto de densidad fue inventado hace 2200 años por el filósofo griego Arquímedes para comprobar oro falso, impuro o manipulado. El plomo es menos denso que el oro y cuando se mezcla, la densidad de la aleación disminuye. Arquímedes utilizó este dato para delatar a un herrero que quería engañarle. El plomo es muy denso, barato y fácil de trabajar por su punto de fusión bajo, pero es menos denso que el oro. Para hacer una aleación que sea igual de densa como el oro debería hacerse con un metal igual de denso, pero como ningún metal tiene la misma densidad que la del oro, los falsificadores intentan crear aleaciones con una combinación de metales más densos y menos densos que el oro para conseguir algo similar al oro.

Una falsificación de un Soberano de oro hecho de plomo con el mismo espesor y diámetro que el verdadero sería un 35% más ligero que el auténtico. Si tuviera el mismo peso y diámetro que el auténtico sería un 54% más espeso que el auténtico.

La dificultad reside en encontrar un metal más denso que el oro. Casi todos los metales son menos densos que el oro y los metales que son más densos son más caros que el oro. Hace 100 años el platino era más barato que el oro y se utilizaba para falsificar monedas de oro, pero en los últimos años se ha hecho más caro que el oro y ya no es una opción. Algunos analistas comentan que los falsificadores modernos utilizan tungsteno. Cubren un núcleo de tungsteno con una fina capa de oro. El tungsteno tiene una densidad de 19.25 gramos/cm3 y el oro de 19.3 gramos/cm3.

El Tungsteno es más barato que el oro, pero no se utilizaba en el pasado porque su punto de fusión está por encima de los 1000 grados y hay pocas instalaciones donde se pueda alcanzar esta temperatura. Para superar este obstáculo, el tungsteno se muele en polvo y se mezcla con otros metales en una masa de tamaño y formato correctos con una proporción de metales que sean más o menos similares a la densidad del oro.

Más información leyendo el siguiente artículo: Cómo comprobar la calidad del oro II

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Marion Mueller es la fundadora y co-editora de OroyFinanzas.com desde 2004.