(OroyFinanzas.com) – El día de hoy ha sido uno de los más convulsos que se recuerdan en el mercado de los metales preciosos. El consenso de los analistas pronosticaba una reducción de cierto calado en el programa de expansión monetaria de la Reserva Federal de los Estados Unidos. En este sentido, una reducción de los estímulos monetarios se traduce en un repunte del dólar frente al resto de divisas y un castigo al precio del oro.

Pues bien, nada de lo pronosticado ha sucedido. Todo lo contrario. O mejor dicho, las cosas han cambiado para que todo siga siendo igual. El Consejo de Gobernadores de la Fed ha acordado la mantención de los estímulos monetarios durante un tiempo más en la cuantía actual: 85.000 millones de dólares mensuales.

Durante la mayor parte del día, tanto en el cierre del mercado asiático  a primera hora de la mañana y la apertura y seguimiento de los mercados europeos, el precio del oro ha caído con fuerza, incluso deslizándose por debajo de los 1.300 dólares la onza. Desde las 20.00 hora española, el precio del oro sube con gran fuerza, aproximadamente un 47% intradía.

Con esta subida, el precio del oro vuelve a situarse por encima de los 1.350 dólares, nivel en el que se ha mantenido desde agosto hasta principios de la semana pasada.

La permanencia del funcionamiento de la “máquina de hacer dinero” es un triunfo de los partidarios de la inflación y el envilecimiento de la moneda –más aún de lo que está– los cuales siguen convencidos de que la economía americana debe funcionar automáticamente con el suministro de dinero mensual en cantidades ingentes.

En esta semana, uno de los hechos relevantes en el panorama mundial ha sido la retirada de la candidatura de Larry Summers como próximo presidente de la Fed. Summers es partidario de la retirada gradual del programa de estímulos y reconoce los efectos perjudiciales que causa la inyección de dinero sobre la economía. Con semejantes planteamientos, su retirada parecía algo más que evidente, dado el poder de los grupos de presión –gobierno federal y bancos– cuyos intereses habría sido dañados gravemente por Summers.

Después de más de 13 trillones (americanos) de dólares gastados en estímulos monetarios, la economía estadounidense apenas crece al 3%, más de cinco millones de personas viven gracias a los bonos de comida y millones de familias están arruinadas por varias burbujas que han estallado en los últimos cinco años. No parece buen balance, aunque no queda más remedio que pensar que esto continuará durante unos meses más.

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Co-editor de OroyFinanzas.com, Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense y Máster en Econometría por la Universidad de Essex.